lunes, 19 de marzo de 2012

TREN Y LA IMPORTANCIA DEL JUEGO EN EL AULA

MATERIALES


  • Bloques de madera
  • Cáncamos
  • Pintura
  • Pinceles
  • Cinta adhesiva
  • Colbón


HERRAMIENTAS
  •  Prensas
  • Sierra de banco
  • Colillaodra
  • Gafas de protección
  • Lija




 Pensé  que en medio de tanta obligación y atiborramiento de tareas, la confección de este tren sería una cosa de improvisación más que de dedicación, y al final, fuel algo de los dos. Debo admitir que en ocasiones me irrita hacer las cosas de esta forma, a la carrera, sin una reflexión suficiente sobre el trabajo, por salir del paso, por ser una simple tarea. Eso, que la confección de esta pieza hubiese sido algo más trascendental, pero al ser cosa de unos cinco días, exagerando, en los que la demanda de tiempo reduce las horas de reposo, siento que doy por dar y no que doy por gusto, lo hago, pero me da igual.


 La confección fue surgiendo poco a poco. Empecé pensando que el tren sería aguzado, o almenos extraño, innovador, más cerca de la realidad que del pasado. Entonces pensé en los cortes diagonales, propios del triángulo que dan dinamismo y versatilidad a la forma. Así fue que decidí hacer de este modelo una derivación de los trenes modernos que  pivilegian la aerodinámica a la opulencia o magnifiscencia, y  que además funcionan con ruedas pequeñas o incluso con tecnologías como la levitación magnética.


 Estaba en la capacidad de hacer algo por el estilo, es decir, tengo los medios, sin embargo, debo admitir que conseguí ayuda de mi padre que es el maestro en el manejo de estas herramientas ( que gracias a él tengo mis dedos completos). Debo decir sin duda que este es su pasatiempo más conservado y al que le dedica más dinero y tiempo, quizá esté pensando en vivir de él algún día, no sé, lo que sí sé es que a él se le da muy bien y su ayuda me resultó muy útil para realizar aquellos cortes diagonales de la cabeza del tren.


 Mientras cortaba y pegaba, mi mente no se mantenía  tranquila, así que tomaba un libro y leía, sobre todo a Erasmo de Rotterdam, en el marco de un trabajo de la universidad; me agrada la forma en que escribe el elogio de la locura, o bueno, la traducción que tengo en mis manos del español del siglo XVI. Debo decir que en esos tiempos no se sabía si estar loco era mejor que estar cuerdo, o si la locura era una especie de privilegio sagrado dado a algunos filósofos o necios. Paso a paso se llega a los cambios del  término en los siglos, de una locura positiva se pasa a la agresividad, a comportamientos misteriosos, a deambulaciones mágicas, a señalamientos, a reclutamiento, a exclusión, a soledad, a pildoras y finalmente a olvido y muerte. ¿Qué será de la locura en este siglo XXI?...


 Una vez cortados y lijados los bloques. Se comienza a pintar la base sobre la que irá la pintura, es decir, se comienza a pintar de blanco.








 Después de pintar de color blanco los bloques y de lijarlos de nuevo. Se da paso a una de las partes más demoradas del proyecto, es decir, la técnica del enmascarado. Esta consiste en delimitar capas con cinta pegante, de enmascarar, que resultan ser un límite para los brochasos imperfectos, apenas para decorar con elegancia  y simetría, a un tren simétrico.




 El tren va tomando forma, como también mi preocupación por los papeles que me esperan encima de mi escritorio.






 Al ir poniendo las partes finales, y con esa extraña sensación que nos avisa la falta de detalles, fue terminado el tren con exito, y sinceramente no puedo decir qué sentí haciendo el tren porque el tiempo no me permitió idealizarlo del todo. Fue difícil mientras hacía otro tipo de cosas, mientras lo hacía  y me ocupaba de asuntos hogareños, miraba archivos, retocaba dispositivas, escogía fotos, leía , escribía, hablaba... es muy probable que el tren me hubiese despertado la vena de la hiperactividad, más de lo que ya está despierta, me sentí muy productivo este fin de semana y eso me da una gran satisfacción. Me queda por decir que los colores mismos no fueron escogidos dentro de una alta gama, sino que se seleccionaron de un abanico muy restringiso de ellos. Sin embargo, le dio la fuerza de la espontaneidad.




LA IMPORTANCIA DEL JUEGO EN EL AULA


     Las conductas de los estudiantes están determinadas por sus reacciones ante los acontecimientos de la clase, ya sean las palabras del docente o las de ellos mismos. Cualquiera de las reacciones de los individuos orgánicos están condicionadas por tres elementos según Vygotsky (2001) que constituyen también momentos de atención, el primero es la etapa sensorial, que es el momento en que el estudiante recibe el estímulo externo que excita sus sentidos; el segundo momento es denominado  acción, redondeando el término general que es un proceso en el cual la excitación anterior se estimula y genera una respuesta externa en forma de movimiento, y el tercer momento es llamado motor que es en sí el resultado de la acción que se realiza.

     Ante esta panorámica, Vygotsky dice que el elemento pedagógico y psicológico que tal vez canalice y disminuya las reacciones hacia cualquier tipo de distractor, y que cree así una atmósfera de esparcimiento y distracción es el juego. Puede que suene un tanto contradictorio ya que se suele pensar que el juego mismo es una forma de distracción, sin sentido cognitivo alguno, pero el juego hace parte de las culturas, parte de una condición humana inherente que en efecto ayuda al sujeto a conocer significativamente por su cualidad  experiencial, es más, el juego debe apelar a un sentimiento muy importante que es la empatía, y para que haya empatía debe existir cierto afecto, debe existir afinidad entre los participantes, este sentimiento es destacado por Humberto Maturana (2003) en su libro amor y juego, él nos dice: “Si el punto de partida de la humanización fue el espacio relacional amoroso, su carencia, las dificultades de armonía y sintonía emocional entre padres e hijos y entre los mismos jóvenes acarrea trastornos físicos y emocionales, por lo tanto recae en el aprendizaje”. La ausencia de esa empatía, de ese amor al que nos acerca el juego en las primeras etapas de la vida puede llevar a los estudiantes a crear trastornos mentales que en efecto  generan desviaciones en la formación del sujeto, este se deforma como ciudadano y  en el peor de los casos podría significar un riesgo para sus compañeros. Es por esto que, un juego bien aplicado significará también una descarga de energía acumulada que ya no tendrá cabida en el momento de la clase, reduciendo considerablemente aquellos movimientos a los que los sentidos se ven expuestos por la acumulación de energía tales como, retozos, chasquidos, juegos de manos, búsqueda de miradas, muecas etc., el juego es entonces una necesidad vital que permite la regulación de la energía y permite que el estudiante esté más concentrado, menos ocioso, con una conducta más adecuada en el aula de clase.

     La cuestión de si el juego es una actividad inútil o no, está en cómo el maestro lo dirija, es decir, si va simplemente a dejar a sus estudiantes vagar por la cancha y  jugar a su voluntad para que de esa manera liberen la energía, o si va a pensar su estrategia para hacer de la lúdica  parte de su clase y como tal parte de un programa en beneficio de las competencias. Se recuerda en este sentido la enseñanza lúdica, la danza, el teatro, el canto, que constituyen una canalización de la energía con miras a desempeños, además cada una de estas actividades incluye el desarrollo de las competencias comunicativas y en efecto, esta actividad recoge casi todas las funciones del lenguaje que estipula Halliday:

“(a) la interaccional que se utiliza para formar las relaciones sociales con otros miembros de la comunidad. (b) la instrumental que es la capacidad que el hombre usa para la resolución de problemas por medio de lenguaje, uso de la lógica, de analogía, interpretaciones. (c) la personal, como ella misma lo dice, es la capacidad para entablar reflexiones sobre uno mismo y poder expresar la personalidad que nos invade. (d) la función regulatoria nos ayuda en el manejo del control, el manejo que tenemos de nuestros actos, de nuestros sentimientos y que también, en el caso de trabajo en grupo, funciona para regular el comportamiento de los compañeros. (e) La función Heurística que es la encargada de fomentar la exploración en los actos académicos y, en el juego, el interés por participar él de forma activa. (f) la función imaginativa se usa sobre todo en los juegos de representación y de rol en donde el estudiante debe imaginarse un contexto en el cual está inmerso su personaje y en la representación, la manera en como él conoce la realidad que lo circunda. (g) Y por último la función informativa que permite debatir y comunicar actividades e información en general”. (Halliday, M. 1975. p. 5)

     Estas funciones sociales del lenguaje se ven reflejadas en el juego, en el teatro por ejemplo entraría a hacer parte de un desarrollo muy completo de las capacidades lingüísticas de los estudiantes, el manejo de la prosodia, el lenguaje gestual y el manejo del cuerpo, el desarrollo discursivo, la práctica de la lectura y el acercamiento con medios literarios, todos hacen parte de las competencias del lenguaje llevadas a un campo lúdico con una doble finalidad, por un lado calmar aquellos cuerpos llenos de energía y regular sus impulsos y por otro educar desde una perspectiva práctica con resultados que saltan a la vista.

     Otra de las virtudes del juego que resalta Vygotsky es que el juego puede ser reglado, “es un sistema racional y adecuado, planificado, socialmente coordinado, subordinado a ciertas reglas” (Vygotsky, 2001. p. 163). Con esto ya se corrobora que el juego maneja una evidente analogía con el gasto energético, la imposición de reglas y la advertencia por su violación. El juego encierra un universo entero de posibilidades que el maestro debe conocer y poner en práctica para sacar su cátedra de la monotonía y proporcionar a sus estudiantes una nueva visión del conocimiento.




  • Halliday, M. (1975) Learning how to mean: Explorations in the development of language. London: Edward Arnold. En: Vázquez, Elia. Gonzáles, Lizzie. Comprensiendo como el desarrollo de las funciones básicas del lenguaje contribuye al aprendizaje de un segundo idioma. Revista Iberoamericana de Educación (ISSN: 1681-5653) Recuperado de: http://www.rieoei.org/deloslectores/580Vazquez.PDF 7 de junio de 2011
  • Humberto Maturana. (2003) “Amor y juego” J.C. SÁEZ editor. Citado por: Buigues, Paco.  De la biología del amor a la pedagogía del afecto. Recuperado de: findpdf.net/.../books-about-amor-y-juego-humberto-maturana-free-download.html. El 7 de junio de 2011.
  • Vigotski, Liev Semionovich. Psicología pedagógica. Argentina. Aique grupo editorial. 2001.

TÉCNICAS VISUALES



FRAGMENTACIÓN


ACTIVIDAD


ASIMETRÍA


SIMETRÍA



ESPONTANEIDAD



EXAGERACIÓN


INESTABILIDAD


IRREGULARIDAD



NEUTRALIDAD



PASIVIDAD


PREDICCIÓN


PROFUSIÓN



REGULARIDAD


SIMETRÍA



SIMPLICIDAD



SUTILEZA



UNIDAD


domingo, 26 de febrero de 2012

Comentario a la película "Memorias de Antonia" Una mirada desde el ser y para sí




     Esta película transpira la palabra autoconciencia en todo el celuloide usado en el rodaje. La idea de un espíritu femenino tan exaltado brinda nuevas manifestaciones del pensamiento en el alma tanto femenina como masculina. Por ser hombre, esta película me dejó en un segundo plano, verdaderamente detrás de la cámara o como si la hubiese visto con unos lentes densos que me impidiesen aprehenderla del todo. Si fuese una mujer, tal vez, hubiese escrito que mis entrañas se crisparon con la profundidad de la película, que me llevó a incorporarme de una manera nueva al mundo, con mi cuerpo y con mis deseos, pero no, desde mi perspectiva encuentro una ficción, más cerca de la realidad de algunas mujeres que de otras, la independencia sexual llevada a tal extremo supone un conocimiento de sí muy amplio, una certeza de autoconciencia que "lleva en sí misma la negación, la determinabilidad o la diferencia"[1] de esta forma este personaje elevado logra congraciarse con la negación de su sexo por medio de la conciencia que tiene de sí misma, lograda a su vez por una libertad y un ambiente familiar excepcional (aunque en este punto discrepo ya que puede que este ambiente no sea el suficiente para crear tal conciencia de sí mismo). Determinarse puede que llegue a ser una de las metas más complicadas que podamos llevar a cuestas en nuestra existencia. No es sencillo, la sociedad no lo hace sencillo, nuestra familia tampoco, la tecnología y las tendencias solo hacen que nos confundamos con el colorido de sustancias sujetas a la historia que tan solo nos identifican con unos patrones establecidos pero que jamás nos ayuda verdaderamente a obtener una certeza de nosotros mismos como un ser que, al conocerse, conoce y ejerce una negación de sí mismo dentro de la sociedad para asegurar su autoconciencia. Nada más importante para el sujeto que logra este estado que remarcar frente a la sociedad una diferencia.




     Recuerdo hace unas semanas, una charla con una compañera de la Universidad. Fue una charla de algunas cuadras, pero fue concentrada, de palabras precisas y esencias descritas con exactitud. Qué más difícil para el hombre que ser libre, desde una perspectiva de la autoconciencia si, desde que nacemos, ya sea por el color de nuestra piel, por el color de nuestros ojos, por nuestra proveniencia, apellidos, sin siquiera consultar con nosotros si queríamos o no estar allí gimiendo, con los primeros alientos fuera del vientre materno; encajamos dentro de un molde establecido. Somos únicos, sí, dentro de cada uno, porque dentro de la sociedad, los primeros juicios que se ejercen sobre una persona siempre estarán permeados con los rasgos más universales, las asociaciones más generalizadas. Antonia es un fiel ejemplo de esa autoconciencia, tan ardua de lograr, que los hombres buscamos permanentemente, y a la que algunos desechan por su misma profundidad. Este personaje fue víctima de una utopía del espíritu, por supuesto matizada, que le da al espectador un giro metafísico. Es imposible no remitirse a nuestros deseos más profundos después de ver la película, y no todos podemos decir que nuestros deseos son realmente deseos y no ocurrencias estúpidas que no están determinadas por nosotros, sino por nuestro rol frente a la sociedad. En pocas palabras, la reflexión que se hace después de ver esta película puede llegar a divagaciones y galimatías de calibres perturbables. Es muy interesante ver como la conciencia de sí mismo nos lleva hacia lo que no somos, o a lo que no pretendemos ser para de esa forma comprendernos mejor. Es el enigma, ser eso de lo que no tenemos conciencia porque lo que ya somos o conocemos no nos satisface nuestra necesidad de autodeterminación. Pero, hasta qué punto, Antonia deja de ser una con la sociedad si en su afán de emancipación debe dar forma a una nueva creación de círculo familiar. Ni siquiera ella puede desligarse de los valores primarios, los transforma y los renueva pero no crea algo de la nada.




     Finalmente, quiero centrarme en el inicio, ese saber el momento de la muerte, propio del suicida. No sé, hasta qué punto hubiese sido mejor la realidad de la decisión propia de arrancarse de la existencia. Por un lado, el corte mismo de la película, de ficción, hacen que la protagonista posea una certeza tal de su mundo, que sea capaz de saber el día en el que va a morir y aceptarlo con tan abnegación y simpleza. Este es un rasgo meramente imposible, relacionado con el dilema del suicidio que sí es una certeza del momento de la muerte y que, contrario a lo que se piense socialmente, es una afirmación de autoconciencia. Pero, hago una salvedad, no hablo de los suicidios infundidos por amores perdidos o por frustraciones de la vida, sino del suicidio infundido por el libre albedrío de regresar a la nada, al sitio que es finalmente yo y todos y desde el que quizás seamos todos uno, sin más satisfacciones ni remordimientos, a esa certeza de suicidio me refiero. Lo que quiero hacer ver es que la imagen del principio es la del suicida, pero que por cuestiones estéticas de la película se matizó con fantasía. Pese a lo que muchos piensen, desde la perspectiva de un personaje como Antonia, el suicidio sería la última manera de ratificar el autodeterminismo en el mundo, en su mundo. El hecho de que ella desde su certeza logró formar. Antonia, si tu historia es cierta, será más fuerte de soportar en este mundo que como se vio en la película. Antonia, si sobrevives a una realidad sin restricciones, deja que el mundo la vea sin matices de falsas esperanzas, tal como es, la negligencia que se recibe de querer entablar conversaciones con el vacío dentro de nosotros, la necesidad de ser otros con el fin de atrapar, en un leve suspiro, algo de nuestra verdadera esencia.


Memorias de Antonia
Holanda, Bélgica, Reino Unido. 1985.
Director: Marleen Gorris


[1] HEGEL, G. W. F. Certeza de la verdad y de la razón. En: Fenomenología del espíritu. México, Fondo de cultura económico. 1966, p. 146.

domingo, 19 de febrero de 2012

DONDIS, A, D. Caracter y contenido de la alfabetidad visual. En: Sintaxis de la imagen. Ejercicio

ESTAMPILLAS, SELLOS POSTALES O MAIL ART


Valor en términos de arte aplicado y de bellas artes:                                                                                                             

FUNCIONALIDAD
BELLEZA ESTÉTICA
COMUNICACIÓN
VALOR DECORATIVO
Comprobante de pago.

Obsequio de envío.

Marca de procedencia.

Momento histórico.

Material de colección

Colorido.

Impresión de alta calidad.

Íconos culturales.

Arquitectura histórica.

Objeto de expresión de un grupo de arte estético determinado.
     Me abre el mundo a nuevas expectativas ya que me hace querer saber sobre la historia de las estampillas en Colombia y me incita a querer coleccionar algunas de ellas.

     En concreto no he dado con las verdaderas implicaciones históricas de los sellos, pero me queda la duda de que pueden ser Mail Art, desarrollado por los artistas Fluxus o neo-dadaístas en la segunda mitad del siglo XX que tomaron la complejidad comunicativa de este objeto y lo hicieron arte estético.
     El valor decorativo se da sobre todo en términos de colección.
Una sola estampilla puede valer mucho dinero, pero por sí sola puede que no constituya un valor decorativo significativo. Su valor se encuentra dentro de una colección, sonde si puede tomar una amplitud decorativa.

     Por otro lado, la estampilla por sí sola es una decoración del sobre, le da vida y colorido, así como sentido y certidumbre de su procedencia.


EL CASTELL


     Una gran multitud se aglomera en la zona de Valls, en Tarragona, España; el motivo es una de sus más representativas festividades culturales, la formación de Castells, castillos de hombres. La cantidad de espectadores da la sensación de calor, de olores mezclados, de respiraciones distintas, de muecas y expresiones de asombro de perplejidad, de fuerza y de angustia. La imagen tiene fuerza propia que se desprende de la tenacidad de sus participantes, podría decirse que la mente intenta seguir el movimiento de la imagen, como si fuese un video, con el fin de saber cómo habrá de terminar esta hazaña. El color rojo, tan arraigado en la cultura española, se mezcla con la singularidad de esta práctica cultural única en el mundo y resalta una cierta uniformidad que invade la imagen  de la estructura del trabajo en equipo, del espíritu patriótico de sus participantes, muy jóvenes, lo que afirma una continuidad de la tradición. La práctica toma lugar en una calle de arquitectura tradicional Española, frente al balcón del ayuntamiento; la fotografía fue tomada con un lente objetivo de ojo de pez con un encuadre total, lo que da la sensación de redondez a los lados y de pequeñez en la profundidad, además, la posición de altura, privilegiada del fotógrafo, permite al espectador contemplar la magnitud del evento. Al costado derecho de la imagen se puede ver cómo la columna amarilla del edificio esta distorsionada hacia adelante y da la sensación esférica. 

     La tradición que la imagen nos muestra data del siglo XVIII. Inició como parte de un baile tradicional, el Ball de Valencians, que en su movimientos contemplaba la formación de estas estructuras humanas. Para el siglo XIX, la formación del Castell ya se había desligado del baile, la fuerza y el espíritu que demanda le dieron un lugar privilegiado. Esta fue unas de las tradiciones culturales que no se prohibieron durante la dictadura de Franco. 

     Actualmente, la región catalana está muy orgullosa de esta práctica que resalta los orígenes de su raza. Anualmente se hace un concurso de Castelles donde participan miles de personas que elevan castillos por su cultura.